
Iglesia
de Cristo Mahanaim
Área de Discipulado
Pastor: Miguel Flores
CONOCIENDO NUESTRAS ARMAS
LECTURA BIBLICA: EXODO 14:14-18.
TEXTO PRINCIPAL: Y tú alza tu vara, extiende tu mano,
sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en
seco.
Éxodo 14:16.
INTRODUCCIÓN
En nuestro estudio anterior descubrimos
algunas estrategias del enemigo, las cuales utiliza contra nosotros.
Hoy estudiaremos algo que también se
vuelve fundamental para ganar una batalla, lo cual es conocer las armas que
poseemos, no podemos pretender vencer al enemigo, sin conocer o aprender a utilizar las armas que Dios nos ha dado.
DESARROLLO
Imaginémonos un soldado en la línea de
batalla, equipado con las mejores armas, el mejor uniforme, pero enfrentando un
gran problema, no conoce sus armas,
lo que significa que no puede hacer nada en contra del enemigo.
En muchas ocasiones nos pasa como el
ama de casa que es olvidadiza, pregunta por el cuchillo, y lo anda en la mano.
También como la anécdota del caballo
que cruzando el río se cansó tanto que empezó a sentir sed, el problema es que
no sabía que el agua sirve para saciar la sed, Y murió sediento.
LA ORDEN DE DIOS PARA MOISÉS EXODO 14:16.
Cuando el pueblo de Israel estaba
frente al Mar Rojo sintió temor, cuando Moisés clamó al Señor Dios le recordó
lo que tenia en su mano.
La vara que moisés había utilizado en
Egipto estaba en su mano, en ese momento
había olvidado las maravillas
hechas por Dios, hasta que le recordaron lo que poseía y Dios le enseñó que es
usando sus armas que funcionan.
LA PALABRA DE DIOS HEBREOS 4:12.
Esta es un arma poderosa en contra del
enemigo, la palabra fue el arma utilizada por el Señor en el monte de la
tentación (Lucas 4.1-13).
La palabra de Dios es espada de dos filos
que nos guarda cuando el enemigo quiere implantar una de sus mentiras en nuestro corazón y con
ello tomarnos ventaja.
La palabra es un arma que no solamente
ayuda al creyente a defenderse sino también es un arma de ataque.
UN BUEN TESTIMONIO 1ª Pedro 3.13-16.
El buen testimonio de un cristiano se
convierte en una arma poderosa, porque aunque el enemigo venga para acusarnos
será avergonzado, porque no hallará de
que echar mano, como en el caso de Pilato que nunca halló de que acusar a
Jesús.
Cuando un creyente tiene un mal
testimonio está regalando ventaja al enemigo,
puede destruirlo no solo a él,
sino también intentará destruir a la congregación (Leer: Tito 2.1-10).
EL ESCUDO DE LA FE EFESIOS 6:16
El escudo nos habla de protección; Salmo 33.20 nos muestra al Señor como
nuestro escudo (Nuestra
alma esperó a Jehová, nuestra ayuda y nuestro escudo es El).
El escudo tipifica el favor de Dios Salmo 5:12 (Porque tu Jehová bendecirás al justo; como
un escudo lo rodearas de su favor).
Jesús es el actor y consumador de la fe (Hebreos 12:2) usar el escudo equivale
a estar plenamente convencidos de que Dios nos protege, y que aunque el enemigo
nos quiera hacer creer lo contrario, estamos seguros de que gozamos de su
favor.
En este pasaje encontramos que los
Levitas responden con alabanza delante del enemigo que los está amenazando, el
fruto de usar esta poderosa arma fue que los enemigos huyeran confundidos, y el
pueblo de Dios saliera vencedor.
Salmo 7.14-17 nos enseña como la alabanza es poderosa para
detener la maldad. Cuando alabamos atraemos la presencia del Todopoderoso, y todo pensamiento
contrario a la voluntad del Señor es destruido.
Las cárceles pueden ser abiertas como
en el caso que ocurrió con Pablo y Silas, cuando ofrecieron una alabanza
genuina a Dios (Hechos 16:25-26)
La palabra hebrea Yada que traduce alabanza da la idea de
abrir una puerta, sujetar, o sea detener
enemigos, es una mano o arma de largo alcance, que tira piedras o flechas muy
lejos.
EL HABLAR EN OTRAS LENGUAS 1ª Corintios 14:2.
Las lenguas es un arma que el creyente
no utiliza muy a menudo, posiblemente por ignorar su gran poder. Cuando
hablamos lenguas hablamos misterios con Dios, el enemigo no las entiende
entonces es confundido.
CONCLUSIONES
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Un arma puede ser muy buena, pero si no se
conoce bien y no se sabe utilizar no sirve de mucho.
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Las armas no nos han sido dejadas para
tenerlas guardadas. Sino para usarlas, sobre todo aquel que esta consciente que
está en una batalla.
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No basta con conocer las estrategias del
enemigo, necesitamos conocer y utilizar las armas que Dios nos ha dejado.