Iglesia de Cristo Mahanaim

Área de Discipulado

Pastor: Miguel Flores

LA ALABANZA TRIPARTITA

 

Y si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán y cordón de tres dobleces no se romperá pronto.  

 

INTRODUCCIÓN

 

La alabanza es muy extensa tanto teórica como práctica y en otras muchas maneras; pero en este caso vamos a ver la alabanza en tres ángulos o dimensiones especiales, que cuando la hayamos estudiado por separado y las logremos unir, se puede convertir en un potencial inimaginable como arma de doble filo, para defender y atacar.

 

DESARROLLO

 

Vamos a tomar tres tribus israelitas muy importantes tanto para DIOS, como para los judíos, como para nosotros; que son la tribu de Judá, la tribu de Simeón y la tribu de Leví, para poder explicar la alabanza que se le debe hacer a DIOS en este tiempo; ya que la restauración del tabernáculo de David está en su máximo apogeo como fue profetizado por los antepasados hebreos para hoy, para su linaje.

 

LA TRIBU DE JUDA

 

Judá y Judas significan lo mismo, todas sus traducciones e interpretaciones se refieren a la alabanza del SEÑOR; que es paralela también a la palabra Judea que quiere decir ciudad de la alabanza. Judá fue el cuarto hijo de Jacob, esto quiere decir que como el número cuatro significa jerarquía y autoridad, tenemos que respetar las autoridades y jerarquías delegadas por DIOS aquí en la tierra en los diferentes ámbitos seculares y espirituales, para que El pueda recibir nuestra alabanza; también tenemos que estar bien ordenados y organizados en jerarquías con autoridades bien definidas. También fue el cuarto hijo de Lea y Lea significa antílope que es de la familia de las ovejas, esto quiere decir que solamente los de su pueblo pueden levantar alabanza a su nombre. Gn 29:35. La posición de la tribu de Judá con respecto al tabernáculo era hacia el este, protegiendo el costado derecho; esto quiere decir que debemos ser diestros con la espada o con la palabra, debemos de estudiar la palabra y ser entendidos para ministrar al SEÑOR con la alabanza genuina (Nm 2:3). Judá era un legislador (Sal 108:8), un guerrero (Sal 149:6) y un alabador (Gn 49: 8-9) por naturaleza; figura de cómo debemos ser nosotros delante de DIOS. Siempre que había guerra, Judá era el más indicado para subir primero a la batalla y guiar al pueblo a la victoria en el combate; pues era una tribu guerrera. Esto quiere decir que para ministrarle alabanza al SEÑOR, hay que pelear primero las batallas espirituales con los enemigos invisibles de las tinieblas de los aires, que impiden que suba la alabanza a DIOS y fluya la presencia de EL; los más indicados para hacer esto son los lideres de alabanza para guiar a su equipo y al pueblo a la victoria. Jue 1: 1-2

 

LA TRIBU DE SIMEON

Simeón  al igual que Simón quiere decir el que oye, el que escucha, oír detenidamente. Esto quiere decir que primero debemos escuchar la voz de DIOS para saber como debemos de ministrar la alabanza en cada ocasión.

Simeón fue el segundo hijo de Jacob y Lea, el número dos significa unidad. Esto quiere decir que todos los miembros del grupo de alabanza tienen que ser unidos en amor; apoyándose, sujetándose y disciplinándose los unos a los otros, cubriéndose cuando sea necesario. Gn 29:33

La posición de la tribu de Simeón con respecto al tabernáculo era hacia el suroeste, protegiendo la retaguardia. Esto quiere decir que los miembros del grupo de alabanza tienen que cuidarse las espaldas entre sí, pues son cartas leídas y hasta más de la cuenta; cubrir las espaldas de los demás en amor y comprensión, de tal manera que nadie se de cuenta de los problemas y defectos internos, mientras son resueltos rápidamente. Nm 2: 10 y 12

Siempre que había guerra y era demasiado fuerte Judá  le pedía ayuda a Simeón para que le ayudara a pelear e ir a la cabeza y guiar a las demás tribus para ganar. Esto quiere decir que mientras los lideres de alabanza están peleando para despejar los ambientes, los demás miembros del su equipo deben estar apoyándolo a sus espaldas en oración e intercesión, para serle de ejemplo al pueblo en oración. En pocas palabras esto nos habla de comunión con DIOS por medio de la oración. Jue 1: 1-7

 

LA TRIBU DE LEVI

 

Leví significa unido, pareado, asociado, juntado, amalgamado por ley. Esto quiere decir que debemos estar unidos en lazos de amor y de ley con DIOS y cumplir todos sus mandamientos que el escribió en su corazón con su dedo santo, que es lo que está en la palabra.

            Leví  fue el tercer hijo de Jacob y Lea; el número tres nos habla de santidad a JHW y relación con la trinidad o triunidad de DIOS. Esto quiere decir que tenemos que tener santidad para subir al altar de DIOS y ministrarle, tenemos que guardar los mandamientos que nos dicte la trinidad de DIOS con respecto a la alabanza y adoración y tenemos que ser uno, estando de acuerdo en nuestras tres partes (espíritu, alma y cuerpo) como lo es EL para alabarlo. Gn 29:34

La posición de la tribu de Leví con respecto al tabernáculo es en el mismo y mero centro. Esto quiere decir que la alabanza al SEÑOR tiene que salir de lo más profundo de nuestro ser, en espíritu y en verdad. Nm2:17

La función de la tribu de Leví era única, pues eran los elegidos por DIOS a entrar al tabernáculo a fungir como sacerdotes y ministrar la presencia de DIOS, representando al pueblo delante de DIOS para que sean perdonados sus pecados. Esto quiere decir que todos los miembros del ministerio de alabanza tienen que ser sacerdotes para entrar al lugar santo y santísimo, para atraer la presencia de DIOS y que el pueblo sea ministrado, perdonado, limpiado, etc., para que todos juntos glorifiquen el nombre santo. Nm 8: 14-15

 

CONCLUSIÓN

 

Para poder ministrar la alabanza a DIOS, tenemos que ser de la tribu de Judá para pelear las batallas espirituales y despejar los ambientes para que haya fluidez; ser de la tribu de Simeón para tener comunión con DIOS, oración, intercesión y dar el ejemplo; ser de la tribu de Leví para fungir como sacerdotes, representar al pueblo delante de DIOS y llevar al pueblo a la presencia de DIOS y lograr el perdón divino.