
Iglesia
de Cristo Mahanaim
Área de Discipulado
Pastor: Miguel Flores
Con la alabanza de los pequeños, haz construido
una fortaleza, por causa de tus enemigos, para acabar con rebeldes y
adversarios. Sal 8:2
INTRODUCCIÓN
En base a este versículo podemos decir que alabar como un niño, fortalece y como consecuencia hace callar al enemigo y reprender al vengativo; sin olvidar que primeramente DIOS es agradado.
DESARROLLO
La
tarea del director de alabanza es entonces el llevar al pueblo a este estado de
alabanza y esto se logra leyendo al pueblo con discernimiento.
Leer al pueblo es
discernir o averiguar por medios espirituales de DIOS la necesidad para luego
sustentarlo o alimentarlo. Si discernimos una determinada necesidad, es
necesario determinar e identificar al pueblo con esa necesidad; pero, hablando
lo mismo, pensando lo mismo, para sentir lo mismo.
·
HABLANDO LO MISMO
Cuando hablamos lo mismo, estamos
logrando que todo el pueblo haga uso de la confesión, esto nos lleva a un mismo
propósito, una misma dirección, la cual nos permitirá llegar a la presencia de
DIOS. Porque no pueden estar dos personas juntas si no estuvieran de acuerdo (Am 3:3) y dependiendo lo que confesamos, nos podemos
condenar o justificar (Mt 12:37)
Metafóricamente es el confesar salmos,
es el conocimiento, es el saber que hacer.
·
PENSANDO LO MISMO
Hablar lo mismo, lógicamente traerá
pensar lo mismo y pensar lo mismo nos permitirá depositar nuestra fe solamente
en DIOS.
Metafóricamente es creer los salmos
que cantamos, es la inteligencia, es el saber como hacer.
·
SINTIENDO LO MISMO
El hablar lo mismo y pensar lo mismo,
traerá lógicamente como consecuencia sentir lo mismo. En esta faceta es ya el
ES, quien está poniendo un mismo sentir y es aquí en donde debemos desprender
virtud de la unción del ES, que se está movimiento, aquí cabe el cántico de
JHW, esto es el momento en el que DIOS ministra a su pueblo, respondiendo a
nuestra necesidad.
Metafóricamente es el recibir cánticos
espirituales de DIOS, es la sabiduría, es el saber cuando hacer.
CONCLUSIÓN
Podemos
decir que alabando con propósito, haremos de la alabanza un arma que formará
fortaleza para hacer callar al enemigo y al vengativo.